lunes, 9 de febrero de 2009
Entre el cielo y el infierno
Cuando estudiaba en el profesorado, el cura, que era el Rector, nos contó un cuento, que decía más o menos así."Un hombre muere, llega al cielo, pero San Pedro le dice, que debido a todas las malas cosas que había hecho en la tierra, tenía que ir al infierno. Desolado por los dichos del portero del cielo, bajó a los confines siniestros y esperó pacientemente el castigo que le esperaba. Pero, ante su asombro, el diablo se acercó y le dijo: "Aquí hay distintos infiernos, debés elegir uno y cumplir tu eterna condena".Entonces, comenzó a caminar y vio que había una larga cola, como de tres o cuatro cuadras, y a lo lejos un cartel que decía "Infierno Argentino". Pensó:"Ni loco me hago tremenda cola", y fue hacia otro infierno. LLegó al más próximo, que era el infierno inglés y donde había dos o tres personas esperando, a las que les preguntó cuáles eran los castigos a sufrir; uno de ellos le respondió:"1º te dan latigazos con púas, después te meten en un horno y por último el Diablo en persona te clava unas lanzas en los costados", "ni loco", pensó y fue hacia otro, y hacia otro y a otro más, pero en todos obtenía la misma respuesta.Entonces decidió volver al in fierno argentino a preguntar cuál era allí el castigo, y el último de la fila le contestó:"1º te dan latigazos con púas, después te meten en un horno y por último el Diablo en persona te clava unas lanzas en los costados". Sorprendido por la respuesta dijo"es igual que en todos los otros". "Igual no" dijo el que repartía los números,"El horno, hace 10 mil años que no funciona,los látigos se los robaron y el diablo está trabajando a reglamento, así que viene, firma y se va" (sic)
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