No siempre dos manos juntas
son la sombra de un pájaro;
la jaula, recuerde, fue hecha por usted:
ábrala, dibújele un camino al cielo(el más corto).
Sóplele en las plumas más pequeñas.
Compre unas ramitas,
compréndale su nido,
y anímese,
el vuelo no está prohibido.
__________________
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario