Regresarás del mañana eligiendo tus formas.
Puedes quedarte con mis ojos
si fecundas la arcilla virgen;
y si bebes todo el interior,
agitarás el tibio otoño de las lunas.
Cosecharemos de la nieve,
cien amaneceres, del único ocaso verde.
Seré todas las estrellas pálidas que vos quieras,
aunque no reflejen el cielo de algún cielo.
Cantaremos juntos profundos silencios
desde el dulce dolor perfumado,
que refrescan esperados rostros.
Conocerás una sola distancia,
desde mi mirarte hasta tu beberme,
distancia blanca, de mi universo blanco,
cercanías de nuestros encuentros.
Y ahora te conviertes en presente,
y sos el manantial de dos almas,
y tres siluetas bosquejadas en las alas de las manos.
Al ayer no le interesa ser hoy,
sólo quiere jugar en el futuro.
En la prisión de un recuerdo(ansiadas rejas)
nos haces sentirte necesario.
El infinito nunca puede acabarse
porque tus ojos ya lo saben todo.
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